Docentes y Estudiantes del INESCER dieron Vida a una Biblioteca Libre en el Merendero “4 de agosto”. Nació con Alas de Semilla.

Hay espacios vacíos. Siempre hay espacios vacíos, aunque no queramos verlos, aunque hagamos bien las cosas, siempre habrá espacios vacíos. Pequeños huecos por donde el agua se escurre y no puede ser retenida. Lugares donde generar algo, construir algo mejor. Nunca haremos lo suficiente, y siempre habrá algo que podamos hacer por el otro. Un libro no es un elemento de primera necesidad, pero su presencia en la vida de un sujeto, puede modificar drásticamente su realidad. Por eso, aunque existan lugares donde no parezca necesaria o elemental su presencia, la aparición de un libro puede marcar la diferencia.

Partiendo de esa convicción, través de la Cátedra EDI III a cargo de la docente Virginia Ventura y en colaboración con la cátedra de Gestión Cultural a cargo del profesor Marcos Griffa, los estudiantes de tercer año de la Tecnicatura Superior en Bibliotecología con Orientación Socioeducativa lograron llevar adelante el proyecto de Biblioteca Libre. La iniciativa surge de la necesidad de fomentar la lectura, llegando a niños que no acceden fácilmente al centro u a otras bibliotecas populares o comunitarias de la ciudad.

El objetivo era fomentar la lectura en aquellos espacios donde la misma
es pasada por alto ante la primordial tarea de satisfacer
las necesidades básicas, como las de alimento.

La biblioteca libre fue la opción elegida debido a la posibilidad de ser autogestiva y de no requerir demasiado mantenimiento. En las bibliotecas libres, los libros son aportados por quienes deseen contribuir. Pueden ser devueltos una vez leídos, o pueden ser apropiados por aquel que los retiró. No hay reglas explícitas o implícitas sobre cómo deben manejarse estas bibliotecas, la decisión es del usuario, de quien se espera también que cuando le sea posible, deje allí un libro nuevo. Los libros para conformar la misma han sido conseguidos a través de diversas donaciones que fueron recuperando los estudiantes de tercer año. También fueron ellos los encargados de seleccionar el material que iba a conformar la biblioteca libre que instalarían en el merendero “4 de agosto” que recibió el proyecto, así como fueron los que llevaron a cabo la construcción del mueble utilizando maderas recicladas.

El espacio donde funciona el merendero “4 de agosto” se encuentra ubicado en Salta y Seydel. Es llevado adelante por Marilina Suarez y Yamila Salguero. La biblioteca significa una importante incorporación a las actividades que se proyectan, ya que el fomento a la lectura es esencial en la temprana infancia, y el contacto con los libros es el primer motor.

Con el alimento en el cuerpo, se vuelve posible alimentar el espíritu y la mente mediante la lectura. Aunque la lectura no sea una urgencia en la vida de estos niños, ni bien la biblioteca estuvo instalada, aquellos que se encontraban en el lugar, comenzaron a revisarla con avidez.

Muchas veces, al atender las necesidades inmediatas, se deja el vacío de aquello que se incorpora a otros niveles, de aquello que una vez adquirido, no puede ser arrebatado.

Satisfechos, pero sin dar por concluido el compromiso, los profesores mediante
sus estudiantes de la carrera de Bibliotecología que dicta el INESCER hemos logrado alcanzar
la meta propuesta, que germinará dentro de un tiempo,
y con la continuidad del trabajo comunitario.

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Leer Cobertura Periodística publicada en El Diario del Centro del País el 04/11/2018

 

Fuente: Lic. Virginia Ventura (Impulsora del Proyecto y Docente del INESCER)

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